- Ha vuelto su terapeuta a casa y ha trabajado bastante bien, sin lloros al verla tras un mes entero.
- Ha estado con otros dos peques en la piscina y el parque. Y los miraba mucho, pero no ha pasado de ahí. En cambio en la calle ha querido tocar a una niña.
Autismo: cuando el verano también agota
Hace 1 mes

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